Genealogías
Hace poquito compré un libro sobre genealogías de la antigua Grecia porque se me hace de los más divertido andar descubriendo parentescos entre los personajes de esa mitología.
Lo divertido, creo, viene del hecho de haber sido educado en esa otra mitología que es el libre albedrío. Cada vez que descubría un lazo de sangre entre alguno de los protagonistas de la historia abría los ojos y me sorprendía. Decía, !wow, qué casualidad!
Lo mismo cuando me enteraba que tal o cual escritor era primo, tío o amigo (porque de la amistad también se puede hacer una genealogía) de tal otro volvía a sorprenderme.
Si te hacen creer que cada uno puede, siempre, tomar sus propias decisiones y hacerse a si mismo, claro que te va a parecer extraño la cantidad de coincidencias, de cercanías que hay entre unos y otros.
En la ficción y en la vida cotidiana
Las series Heroes y Lost utilizan estos entramados para que podamos entretenernos atando cabos que unen a los personajes en un pasado de relaciones y cruces. En ambas series la idea del destino es fundamental para la trama. El destino, esa cosa que no se puede cambiar (bueno, no para Hiro Nakamura).
En la vida cotidiana también, los lideres, la gente a la que se le dedican las biografías, parecen, muchas veces, destinados por la estirpe.
Acabo de encontrar (y es lo que motiva este post todo desordenado al que me gustaría poder dedicarle más tiempo) en la revista La otra verdad un estudio genealógico de los lazos familiares que unen a ÁLVARO URIBE VÉLEZ, PABLO ESCOBAR GAVIRIA Y A LOS OCHOA.
Protagonistas, si los hay, de la historia de este país.
Continuará…

en otro interesante número de esa revista tan seria nos presentaban una genealogía (en efecto, es común encontrar estas cartografías del gran complot en esta revista) que relacionaba no sé qué complot judío (di tú sabios de sión) con un importante tecnócrata y cabildero local, actualmente director de la asociación colombiana de fondos de pensiones.
en todo caso, lo de las genealogías y proximidades entre todos los colombianos es cuento viejo. yo soy primo en decimocuarto grado de andrés pastrana y en decimoquinto de misael. qué vergüenza.
Sabía que eras pariente de alguno de esos por tus aires aristocráticos. Ayer estuve en la universidad del Rosario y pude pisar los mismos pisos de maderas que tú. Aunque, obviamente, yo lo hice en calidad de infiltrado. Ni estudiante, ni profesor.
Que se puede esperar de una revista que se llama La otra verdad? No sé de quien debe ser pero seguro está cerca de el PC o a lo sumo son neonazis.
Pero, no debe ser así como se crean las mitologías? Pura trama secreta para seres contemplativos.
No tenés que ocupar el lugar del Felipe Pigna colombiano, Qué importa si es cuento viejo!
Y no me niegues que los documentales tipo Zeitgeist no son de lo más entretenidos.
hay que decirle a led que le jale a eso, que si le gusta.